martes, 27 de febrero de 2007


Había en los alrededores un derviche muy famoso que pasaba por ser el mejor filósofo de Turquía; fueron a consultarlo; Pangloss fue el portavoz, y le dijo: "Maestro, venimos a rogaros nos digáis por qué ha sido formado un animal tan extraño como el hombre. - ¿A ti que te importa?, le dijo el derviche; ¿acaso es asunto tuyo? - Pero reverendo padre, dijo Cándido, hay un mal horrendo en la tierra. - ¿Qué más da, dijo el derviche, que haya bien o mal? Cuando su Alteza manda un navío a Egipto, no se preocupa de si los ratones que están el barco van o no a gusto. - ¿Entonces, qué hay que hacer?, dijo Pangloss. - Callarte, dijo el derviche."

Voltaire, Cándido.

De lo que no se puede hablar, hay que callar.

L. Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus .

De nada no vendrá nada, habla de nuevo.

W. Shakespeare, El rey Lear.

Stromboli, Terra di Dio (Roberto Rossellini, 1950)